Realmente soy afortunada al poder estudiar (y además lo que yo quiero)
Hoy que estaba bajando de la parroquia he iba caminando por las calles de mi ciudad vi a decenas de niños y de jóvenes vagando por las calles y pensé : "¿qué no se supone que deberían de estar en la escuela? Cierto es que existirá el caso de algunos que asistan por las tardes, pero eran demasiados los que estaban ahí. Y pues reflexioné en lo afortunada que soy por poder ir a la escuela en este país, en donde de cada 100 que empiezan la primaria, sólo 2 terminan una carrera.
En mi querido México tenemos muchos problemas que afectan a la educación. Primero, la pobreza. ¿Cuantos jóvenes en este momento no quisieran estar en la escuela que andar trabajando en un empleo explotador, en donde saben que nunca podrán avanzar? En segundo, la falta de enseñanza de calidad. Lamentablemente conozco a muchos jóvenes que cuando van a escuelas de reputación dudable y se ven desanimados al entrar a la universidad y ver que a comparación de algunos de sus compañeros, sus niveles de conocimientos son muy bajos. Otro, y tal vez uno de los mas increíbles sucesos viene de el llamado síndrome de "Burnout" de los profesores que no hace otra cosa que desanimar a sus alumnos y les ponen miles de trabas ha superar y se regocijan al verlos en problemas y de verdad les digo que pasa más seguido de lo que creen. También uno que llama la atención viene de nuestra cultura, cuando, en su mayoría jóvenes de clase media baja, al verse forzados a conseguir trabajo para tener solvencia para sus estudios, sienten que lo que les pagan es un tesoro (de 1,200 a 2,000 quincenales). Claro que cuando tienes 14 años, eso es una fortuna, pero cuando ya tienes 40 y con ese mismo sueldo tratan de mantener una familia, entonces se dan de topes. Y de aquellos que logran sortear cualquier obstáculo que se les interponga y que les digan que han sido aceptados en la universidad, pero en otra carrera que no era la que ellos habían dispuesto.
Después de pensar en todo esto, pues mi camino era lo suficientemente largo como para hacerlo, recordé todas las alegrías que me trae el estudio. El llegar y decirle a mis padres que aprendí como usar la máquina fresadora, o que soldé mis primeros cables o que ya sé como resolver una ecuación diferencial o que diseñé mi primera línea de producción. O el estar con los amigos y andar como locos de arriba para abajo tratando de buscarle solución a los trabajos, haciendo ajustes a las tareas de último minuto, hablar de cómo vamos a cambiar el mundo o simplemente pasar el rato. ¡Y pensar que muchos nunca van a saber lo que es ese sentimiento. Pero también hay que ver como solucionamos esto. Cada quien debe tomar en sus manos la parte que nos corresponde. Por mi parte el salir de mi carrera con mi título con miras al futuro y ser generadora de empleos bien pagados para que aquellos que los ocupen tengan el dinero necesario para mandar a sus hijos a escuelas dignas. El gobierno debe velar por los intereses de la nuevas generaciones y procurar la creación de nuevas y excelentes escuelas. Las escuelas deben de estar al pendiente de que todas las acciones que concreten sean a beneficio de sus alumnos y los alumnos aprovechar al máximo el estudio. Solo así formaremos una nación con un mejor futuro.

0 comentarios:
Publicar un comentario